A una buena amiga
Morena, eres noche de verano.
Bella, eres modelo de pintor.
Cálida, eres hoguera, calor.
Cercana, cercana como un hermano.
Desde mis sueños, desde allí te llamo.
Desde la vigilia, traba el honor.
Desde el deseo provocas dolor.
Desde tu ausencia, es el páramo llano.
Ante tu gran grandeza soy novicio.
No me queda tenerte salvo en sueños
Tu mente, inmensa, pierde a mi juicio.
Tus ojos, maravillosos, de ensueño.
Tus labios dulces, suaves, son el vicio.
Tu cuerpo, tu piel, tu pelo, mis dueños.
miércoles, mayo 05, 2004
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